Un experto en lenguaje corporal ha señalado dos señales clave que indican si el duque y la duquesa de Sussex serán ‘sostenibles a lo largo del tiempo’.
El 27 de noviembre marcó el 7.º aniversario del anuncio del compromiso del príncipe Harry y Meghan Markle. La pareja anunció su boda poco más de un año después de comenzar a salir en el verano de 2016. El experto en lenguaje corporal Darren Stanton compartió que el contacto visual y los gestos afectivos de Meghan hacia Harry son señales importantes. Estos indican que su relación será ‘duradera a lo largo del tiempo’.

Darren Stanton comentó: ‘El contacto visual es un excelente indicador del nivel de afecto entre las parejas. El tiempo promedio de contacto visual es de entre tres y cinco segundos, mientras que un contacto visual prolongado dura más de cinco segundos. Esto generalmente se da con personas a las que les tenemos cariño o con nuestras parejas románticas, ya que se siente completamente natural y normal mantener ese nivel de contacto visual’.
También analizó la relación de los duques de Sussex: ‘Harry y Meghan se comunican frecuentemente con un contacto visual prolongado, lo que demuestra el profundo nivel de conexión y armonía entre ellos. Meghan tiene una habilidad particularmente buena para el contacto visual, ya que tiende a concentrarse en cualquiera con quien esté hablando’. El experto Darren Stanton también describió los gestos físicos de Meghan como una señal de que su relación será ‘duradera a lo largo del tiempo’.

Añadió: ‘Otro indicador importante de la profunda confianza entre la pareja es cuando Meghan coloca su mano en la espalda de Harry. En algunos gestos específicos, esto podría considerarse una palmada de poder. Sin embargo, en este contexto, Meghan coloca su mano en su espalda como una señal de consuelo. Ella es una persona extremadamente táctil, y esa es una cualidad que también posee Harry. Algunas personas no disfrutan de los abrazos o el contacto físico, pero Harry y Meghan son personas de tipo kinestésico, lo que significa que tienden a reaccionar ante las situaciones de manera instintiva y desde una perspectiva emocional’.
La pareja se casó el 19 de mayo de 2018. Actualmente viven en California y tienen dos hijos, Archie de 5 años y Lilibet de 3 años.