
Londres — Las tensiones dentro de la familia real británica parecen no dar tregua. Según fuentes cercanas al Palacio de Buckingham, la princesa Ana habría manifestado su profunda molestia con la reina Camila, en medio del creciente drama que rodea el más reciente encuentro entre el príncipe Harry y su padre, el rey Carlos III.
El príncipe Harry viajó recientemente al Reino Unido en una visita que, aunque breve, causó revuelo en la esfera real. Se esperaba que su encuentro con el monarca fuera una oportunidad para reconstruir lazos, especialmente en medio de los rumores sobre el estado de salud del rey. Sin embargo, fuentes indican que la reunión fue breve y supervisada cuidadosamente, lo que dejó más preguntas que respuestas.
La princesa Ana, conocida por su carácter firme y su lealtad a la institución, no habría visto con buenos ojos la manera en que se manejó la visita. Según se informa, Ana estaría convencida de que Camila tuvo un papel activo en limitar el acceso de Harry a su padre. Esto habría detonado una fuerte discusión entre ambas mujeres, con Ana expresando su frustración por lo que considera una interferencia innecesaria en asuntos familiares sensibles.
Expertos reales aseguran que las tensiones entre Ana y Camila no son nuevas, pero este episodio podría haber llevado las cosas a un punto de quiebre. “La princesa Ana siempre ha defendido la unidad familiar y el deber por encima de los conflictos personales”, explicó una fuente. “Ver cómo se obstaculiza la posibilidad de reconciliación entre padre e hijo la ha afectado profundamente”.
Por su parte, el Palacio no ha emitido comentarios oficiales sobre la supuesta disputa. Sin embargo, el silencio solo ha alimentado la especulación en los medios británicos, que ya apuntan a una nueva etapa de división interna en la familia Windsor.
Mientras tanto, el príncipe Harry ha regresado a Estados Unidos, sin haber hecho declaraciones sobre su visita. La incertidumbre sobre el futuro de su relación con su familia persiste, y todo indica que la tensión en Palacio está lejos de disiparse.