
MADRID – Un nuevo escándalo ha estallado en el corazón de la realeza británica: una obra de teatro independiente ha causado conmoción al presentar contenido que, según fuentes cercanas al Palacio de Kensington, “ataca directamente” al joven Príncipe George, el hijo mayor de los Príncipes de Gales. La representación, que supuestamente retrata al heredero de tan solo 11 años en una luz satírica y potencialmente dañina, ha dejado a sus padres, el Príncipe William y la Princesa Kate, “profundamente consternados”.
Una fuente del círculo íntimo de la familia real reveló al tabloide The Express que los príncipes están “considerando seriamente tomar acciones legales” para proteger la privacidad y la integridad de su hijo. “Esto no es entretenimiento. Se ha cruzado una línea muy peligrosa al utilizar la imagen de un menor, especialmente de alguien que aún no ha elegido su papel público”, afirmó la fuente.
La obra en cuestión, escrita por un autor teatral controvertido que ya ha sido criticado por sus sátiras sobre figuras públicas, ha causado una ola de indignación entre simpatizantes de la monarquía y ciudadanos preocupados por la protección de los derechos de los menores.
En redes sociales, el hashtag #ProtectPrinceGeorge se ha vuelto tendencia, con miles de usuarios exigiendo respeto y límites claros cuando se trata de niños, incluso si pertenecen a la familia real. “El arte no puede justificar el acoso hacia un niño. Esto es inaceptable”, escribió un usuario en X (antes Twitter).
Desde el Palacio aún no se ha emitido un comunicado oficial, pero se espera que en los próximos días se pronuncien al respecto. Algunos expertos legales han señalado que el caso podría abrir un precedente importante sobre cómo se permite representar a figuras reales menores de edad en obras creativas y medios de comunicación.
Mientras tanto, el público se mantiene a la espera de nuevas declaraciones oficiales, mientras la polémica sigue creciendo tanto en el Reino Unido como en el resto del mundo.
¿Será este el momento en que los príncipes tracen una línea firme para proteger a sus hijos del escrutinio público? Solo el tiempo lo dirá.