
El Palacio de Kensington emitió esta mañana un comunicado breve pero emotivo:
“Su Alteza Real la Princesa de Gales se encuentra bajo estrecha supervisión médica en el Hospital St. Mary’s de Londres. Está recibiendo atención las 24 horas del día. La familia solicita privacidad y continúa pidiendo oraciones durante este momento profundamente difícil.”
Aunque el palacio no reveló detalles médicos específicos, fuentes reales confirman que Kate fue ingresada anoche tras un repentino empeoramiento de su estado relacionado con su reciente tratamiento contra el cáncer. La situación ha sido descrita como “grave pero estable”, y se informa que varios miembros de alto rango de la familia real se han apresurado a estar a su lado.
El Príncipe William, visiblemente afectado, fue visto llegando al hospital poco después del amanecer, acompañado por un fuerte dispositivo de seguridad y asesores cercanos. Según fuentes internas, ha cancelado por completo su agenda pública y permanece al lado de Kate.
Los tres hijos de la pareja —el Príncipe George, la Princesa Charlotte y el Príncipe Louis— están actualmente al cuidado de familiares cercanos y se les ha informado que “mamá está muy enferma”.
La noticia ha causado conmoción en el Reino Unido y mucho más allá. Las banderas en las residencias reales han sido bajadas a media asta, y miembros del público han comenzado a reunirse frente al hospital con flores, velas y notas escritas a mano, ofreciendo amor y apoyo. En ciudades de todo el Commonwealth —desde Sídney hasta Toronto y Nairobi— los ciudadanos han salido a las calles y a las redes sociales para mostrar solidaridad. En redes, hashtags como #RezaPorKate, #FuerzaPrincesa, y #NuestraFuturaReina están siendo tendencia a nivel mundial.
El primer ministro británico, Rishi Sunak, se dirigió a la nación esta mañana, calificando a Kate como “un faro de gracia, dignidad y fortaleza”, y agregó:
“Los pensamientos de cada ciudadano del Reino Unido están hoy con Su Alteza Real. Estamos unidos en nuestras oraciones.”
Líderes de todo el mundo, incluido el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, y el presidente francés, Emmanuel Macron, han enviado mensajes de apoyo.