
Desde que se apartó de las funciones reales oficiales en 2020, Meghan Markle, duquesa de Sussex, ha continuado navegando la vida bajo la mirada pública junto a su esposo, el príncipe Harry, y sus dos hijos, Archie y Lilibet. Aunque su papel como miembro activo de la realeza ha cambiado, la posición de Meghan como madre y defensora del bienestar familiar se ha mantenido en el centro de su labor pública.
Este artículo explora el camino confirmado de Meghan como madre, su defensa pública de los niños y las familias, y las formas en que ella y el príncipe Harry equilibran su vida privada con la atención mundial.
Meghan Markle y la maternidad
Meghan y Harry dieron la bienvenida a su primer hijo, Archie Harrison Mountbatten-Windsor, en mayo de 2019, y a su hija, Lilibet Diana Mountbatten-Windsor, en junio de 2021. La pareja ha procurado mantener la vida de sus hijos en privado, limitando las apariciones públicas y la exposición mediática.
En una entrevista con Oprah Winfrey en 2021, Meghan enfatizó la importancia de proteger la privacidad de sus hijos y de darles una infancia lo más normal posible. Desde que se mudaron a California, los Sussex han buscado crear un entorno hogareño estable, lejos del intenso escrutinio de la prensa sensacionalista británica.

Defensa de las familias y los niños
Meghan ha utilizado de manera constante su plataforma para abogar por las familias, los derechos parentales y el bienestar infantil.
En 2020, escribió un artículo de opinión en The New York Times —ampliamente compartido— sobre la pérdida de un embarazo, alentando conversaciones abiertas sobre el duelo y la sanación.
Ha apoyado iniciativas centradas en la licencia parental remunerada en Estados Unidos, escribiendo cartas a legisladores y hablando sobre la importancia de apoyar a los padres trabajadores.
A través de la Fundación Archewell, fundada junto con el príncipe Harry, Meghan ha trabajado en proyectos relacionados con la salud mental, el acceso equitativo a la educación y los servicios de apoyo a las familias.
Según la misión de la fundación, su objetivo es “elevar y unir a las comunidades —locales y globales— mediante actos de compasión y un cambio sistémico.”