En una escalada dramática de las tensiones reales, el Príncipe Harry habría sufrido un colapso emocional total tras ser excluido por el Príncipe William de asistir a los Premios BAFTA 2025. La decisión, que según fuentes cercanas fue una medida firme pero profundamente personal del Príncipe de Gales, ha desatado una nueva controversia y ha ampliado la brecha entre los hermanos, que alguna vez fueron muy cercanos.

El Príncipe William, quien ha ejercido como presidente de la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión (BAFTA) desde 2010, desempeña un papel destacado en la ceremonia anual de premios. Sin embargo, este año, el evento se ha convertido en el escenario de un drama real tras bambalinas. Fuentes cercanas a la casa real afirman que William tomó la decisión de impedir la asistencia de Harry por temor a que su presencia distrajera del evento y atrajera atención mediática no deseada.
“No fue una decisión fácil,” reveló un asistente del palacio. “Pero William sentía firmemente que los BAFTA deben seguir centrados en el arte del cine y no verse eclipsados por asuntos familiares. Con las recientes controversias y entrevistas reveladoras de Harry, existe el temor de que su presencia desvíe los reflectores de los nominados.”
Harry, que actualmente reside en California con Meghan Markle y sus dos hijos, estaría devastado por la prohibición. Según informes, el Duque de Sussex había expresado interés en asistir a los BAFTA 2025 en apoyo a varios documentales y producciones alineadas con sus intereses filantrópicos. Al enterarse de la intervención de su hermano, Harry supuestamente reaccionó con frustración, acusando a William de “humillación pública” y de continuar con el patrón de exclusión de la familia real.
La tensión entre los dos hermanos lleva años gestándose. Desde que Harry y Meghan renunciaron a sus deberes reales en 2020, su relación con el resto de la familia real ha permanecido tensa. Varias entrevistas explosivas y el controvertido libro de memorias de Harry, Spare, no han hecho más que echar leña al fuego.
Los analistas de la realeza ven este último acontecimiento como otro capítulo más en una saga que no muestra señales de reconciliación. “Esto no se trata solo de una ceremonia de premios,” dice la comentarista real Eleanor Ross. “Se trata de control, lealtad y de la pregunta sobre quién sigue perteneciendo al círculo real. William está trazando una línea muy clara.”
La opinión pública está dividida. Algunos apoyan la decisión de William, argumentando que la presencia de Harry habría acaparado la atención del evento. Otros simpatizan con Harry, viendo la prohibición como un rechazo innecesario y doloroso.
A pesar del conflicto, los organizadores de los BAFTA se han negado a comentar sobre la situación, manteniendo que la lista de invitados está sujeta al protocolo real. Por ahora, parece que el Príncipe Harry verá la ceremonia desde el otro lado del Atlántico, una vez más distanciado —tanto literal como simbólicamente— de la institución que una vez definió su vida.
Queda por ver si esto marca una ruptura definitiva entre los hermanos o simplemente otro episodio más en su saga continua. Pero una cosa es segura: los BAFTA 2025 serán recordados no solo por la excelencia cinematográfica, sino también por el drama real que se desarrolló tras el telón.