Una nueva ola de especulación palaciega está recorriendo a los observadores reales después de que varios informantes anónimos afirmaran que el Rey Carlos III ha otorgado a la Princesa Catherine un privilegio descrito como “sin precedentes” para cualquier persona que no sea un monarca reinante. Aunque el Palacio de Buckingham no ha comentado sobre los informes, la supuesta decisión ya está siendo presentada por los informantes como un movimiento que rompe con siglos de tradición real.
Según personas que supuestamente tienen conocimiento directo del asunto, la medida se discutió la semana pasada en una sesión a puerta cerrada en Clarence House, a la que solo asistieron el Rey Carlos, un pequeño círculo de asesores principales, la Reina Camilla y el Príncipe y la Princesa de Gales. Aunque los detalles del supuesto privilegio permanecen estrictamente resguardados, los informantes insisten en que la decisión marca una elevación formal del estatus de Catherine mucho más allá de las expectativas tradicionales de una futura Reina Consorte.
Una fuente, que habló con la prensa británica bajo condición de anonimato, describió el ambiente en la sala como “tenso y dividido”. La misma fuente alegó que la Reina Camilla reaccionó visiblemente al anuncio y, finalmente, abandonó la reunión “antes de que concluyera”. No se han emitido declaraciones oficiales respecto a la supuesta salida anticipada de Camilla, y los representantes del palacio no han respondido a las solicitudes reiteradas de aclaración.

Los historiadores reales señalan que, si los informes son precisos, tal decisión representaría uno de los cambios internos de autoridad más significativos dentro de la Casa de Windsor en una generación —y uno que fortalecería la posición de Catherine no solo simbólicamente, sino también estructuralmente.
La veterana comentarista real Emilia Grant aconsejó precaución: “Tenemos que subrayar que se trata de informaciones sin atribuir. Hasta que el Palacio lo confirme o desmienta, esto existe en el ámbito de la alegación, no de un hecho establecido. Dicho esto, si algo cercano a esto es cierto, reescribiría las reglas informales de la jerarquía tras bambalinas.”
Un informante real revela el protocolo del personal de la Reina Isabel y la extraña costumbre de Carlos
Por ahora, la monarquía mantiene su característico silencio, dejando al público y a la prensa analizar filtraciones, lenguaje corporal y momentos. Con la expectativa de que los miembros senior de la familia real hagan apariciones públicas en los próximos días, los observadores estarán atentos a cualquier señal —o ausencia de ella— que pueda indicar si realmente ocurrió algo sin precedentes tras esas puertas cerradas.