El doctor José Cabrera, médico forense, afirma que el papa Francisco está en sus últimos días por fallo multiorgánico.
El estado de salud del Papa Francisco ha generado preocupación a nivel mundial tras las declaraciones del doctor José Cabrera, médico forense y colaborador del programa Horizonte del canal de televisión español Cuatro.
En una intervención en directo, Cabrera analizó la situación clínica del Pontífice, hospitalizado desde hace días en el Hospital Gemelli de Roma por una neumonía bilateral. Sus afirmaciones, basadas en 40 años de experiencia médica, apuntan a un desenlace inminente debido a un deterioro progresivo de múltiples órganos
Estado de salud del Papa Francisco
El Papa Francisco, de 88 años, ingresó al hospital tras presentar dificultades respiratorias que derivaron en el diagnóstico de neumonía bilateral, una infección que afecta ambos pulmones. Según reportes médicos oficiales, el Pontífice ha mostrado signos de mejoría en los últimos días, pero Cabrera cuestiona estas afirmaciones. “Decir que el Papa tiene mejorías es una cosa que consuela, porque son mil millones los cristianos que están dependiendo de a ver qué pasa con el Papa”, expresó el médico forense. Sin embargo, insistió en que la gravedad de su estado no permite optimismo realista.
Cabrera detalló que el Papa sufre un síndrome obstructivo crónico de insuficiencia respiratoria grave, agravado por la falta de un segmento de pulmón, extirpado en una cirugía en su juventud. “Le falta un trozo de uno de los pulmones. Ya le operaron y le quitaron parte de un lóbulo del pulmón, por lo tanto, el pulmón que tiene, con una neumonía bilateral, no puede más”, explicó. Este factor, combinado con la infección actual, compromete aún más su capacidad respiratoria.
Fallo multiorgánico en curso
El médico forense destacó que el deterioro del Papa no se limita a los pulmones. Según su análisis, el Pontífice presenta un proceso progresivo de fracaso multiorgánico, una condición en la que varios órganos vitales dejan de funcionar adecuadamente. “Tiene los riñones en fracaso, significa que orina muy mal, con lo cual está iniciando lo que se llama un proceso progresivo de fracaso multiorgánico”, afirmó Cabrera. Este diagnóstico se suma a problemas cardíacos derivados de su peso. “El Papa tiene un sobrepeso inmenso que hace que su corazón no lata lo suficiente, porque está muy gordo, muy edematoso”, añadió.
En el programa, el presentador Iker Jiménez preguntó si las imágenes recientes del Papa respaldan esta evaluación. Cabrera respondió: “Los dedos están hinchados, significa que el pulmón no respira, los riñones, como he dicho antes, están fracasando, el corazón no bombea lo suficiente”. Estas observaciones, según el médico, son evidentes incluso para un observador externo.
Efectos de la medicación intensiva
El tratamiento médico que recibe el Papa también fue objeto de análisis. Cabrera señaló que el uso de antiinflamatorios y corticoides explica la hinchazón visible en el rostro y extremidades del Pontífice. “Le están poniendo antiinflamatorios, le están poniendo corticoides, pero si lo habéis visto en las últimas imágenes, con toda la papada que tenía, todo el cuello se ve, cada vez se le ha ido hinchando más, porque está tomando muchísima medicación”, afirmó. Aunque esta terapia alivia algunos síntomas, no revierte el daño subyacente, según el experto.
El doctor también descartó la posibilidad de una recuperación total. “Que saliese ahora como una rosa, esto no es posible, Iker”, dijo, refutando la idea de que el Papa pueda abandonar el hospital en buen estado. “Se le puede mantener con vida a base de respiraciones, a pacientes”, agregó, sugiriendo que la asistencia médica prolonga su existencia, pero no cambia el pronóstico.