“No pude soportar mirarla a los ojos”: El cirujano que intentó salvar a Diana rompe el silencio después de 27 años y revela una verdad estremecedora

Han pasado casi 27 años desde la trágica muerte de la princesa Diana, pero los recuerdos de aquella noche fatídica siguen vivos en la memoria del Dr. MonSef Dahman. El cirujano francés, que formó parte del equipo médico que intentó salvar a la princesa en el Hospital Pitié-Salpêtrière de París, ha decidido hablar después de décadas de silencio, revelando impactantes detalles sobre los últimos momentos de Lady Di.
En agosto de 1997, el Dr. Dahman tenía apenas 33 años y se encontraba de guardia cuando fue llamado de urgencia para atender a una paciente de alto perfil que acababa de sufrir un grave accidente de tráfico. Al llegar a la sala de emergencias, quedó atónito al descubrir que la mujer en la camilla no era otra que la princesa Diana. Sus lesiones internas eran devastadoras y, aunque el equipo médico hizo todo lo posible, el daño era irreparable.
El cirujano recuerda que, cuando ingresó a la sala, Diana ya estaba siendo sometida a maniobras de reanimación intensivas. El personal médico trabajó sin descanso para estabilizarla, tratando de frenar la hemorragia interna con múltiples procedimientos de emergencia. Sin embargo, la princesa había sufrido una lesión crítica en una vena cercana al corazón, lo que dificultó su recuperación. A pesar de los masajes cardíacos y los incansables esfuerzos del equipo, su estado siguió deteriorándose hasta que finalmente se confirmó su fallecimiento.
El Dr. Dahman confesó que aquella noche lo marcó para siempre. La angustia de no poder salvar a Diana y la magnitud de la tragedia lo persiguieron durante años. “Hicimos todo lo humanamente posible, luchamos hasta el final”, aseguró, describiendo la experiencia como uno de los momentos más traumáticos de su carrera.
Su testimonio, después de tantos años de silencio, ha vuelto a despertar la emoción del público y ha puesto en valor el esfuerzo de los médicos que intentaron salvar a la princesa. Más allá del dolor colectivo, sus palabras reflejan la dedicación de un equipo que hizo todo lo que estaba a su alcance ante una situación desesperada. Hoy, su relato es un conmovedor recordatorio del impacto que tuvo la vida y la trágica muerte de Diana en el mundo entero.