¿DEBERÍAN HARRY Y MEGHAN PERDER SUS TÍTULOS REALES? ¿AL IGUAL QUE EL PRÍNCIPE ANDRÉS?

La pregunta que alguna vez fue impensable ahora estalla en toda Gran Bretaña. Crecen los llamados para que el Príncipe Harry y Meghan Markle corran la misma suerte que el Príncipe Andrés —y fuentes internas afirman que el debate ya ha llegado a los pasillos del palacio.
Lo que antes se susurraba únicamente en salones privados y tras los muros de palacio, ahora se debate abiertamente en todo el Reino Unido: en la televisión matutina, en columnas de opinión y en redes sociales que se actualizan minuto a minuto. Es una interrogante que golpea el corazón de la monarquía moderna y que, según veteranos del palacio, ya no es tan descabellada como parecía.
El “Efecto Jonathan Harrington” y el Precedente de Andrés
El debate se ha reavivado tras los comentarios atribuidos a Sir Jonathan Harrington, un veterano asesor constitucional cercano al Rey Carlos III. Harrington sugirió de manera extraoficial que el uso continuado de los títulos por parte de los Sussex, mientras mantienen empresas comerciales y critican públicamente a la institución, ha llevado el tema a una “consideración seria” en los niveles más altos. “Los paralelismos con Andrés son innegables”, citó una fuente. “Cuando los títulos se convierten en una mercancía en lugar de un pacto de servicio, la institución debe responder”.
El Príncipe Andrés vio su estatus real destruido a finales de 2025. Tras ser despojado de su tratamiento de Su Alteza Real (HRH), sus patrocinios militares y su título de príncipe mediante un acto del Parlamento, quedó reducido a “Andrew Mountbatten-Windsor“, un ciudadano privado tras el resurgimiento del escándalo Epstein. Esta purga, anunciada el 31 de octubre de 2025, contó con el apoyo del 78% de los británicos, según las encuestas.
Estadísticas y Sentimiento Público
Ahora, la presión se traslada a Harry y Meghan. Aunque renunciaron a sus funciones en 2020 (el llamado “Megxit”), conservan su ducado, los títulos de príncipe/princesa para sus hijos y sus puestos en la línea de sucesión (Harry 5º, Archie 6º).
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Monetización: Críticos señalan que han construido un imperio multimillonario basado en sus títulos: las memorias de Harry, Spare (6 millones de copias vendidas), su serie de Netflix (vista por 81 millones de hogares) y nuevos proyectos de estilo de vida de Meghan.
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Encuestas: Un sondeo de YouGov de diciembre de 2025 reveló que el 62% de los británicos está a favor de retirarles los títulos, un aumento significativo frente al 45% registrado en 2023.
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Peticiones Populares: Una petición en Change.org lanzada el 11 de diciembre de 2025 para despojar a la pareja de todo honor real ya ha superado las 500,000 firmas hasta enero de 2026.
El Factor Guillermo y el Futuro de la Corona
Mientras el Rey Carlos III se muestra reticente por sus vínculos paternales, los informes del 1 de enero de 2026 sugieren que el Príncipe Guillermo, como heredero, planea una “monarquía reducida”. Bajo su visión, cualquier miembro de la familia que no trabaje activamente para la Corona perderá sus títulos automáticamente tras su ascenso al trono.
Mecánicamente, retirar un ducado es complejo; requiere la intervención del Parlamento mediante la Ley de Privación de Títulos. Sin embargo, el impulso político está creciendo. En la plataforma X, hilos que argumentan que “los títulos reflejan servicio y no pueden usarse para comerciar con la legitimidad” reciben miles de interacciones diarias.
Para “La Firma”, el dilema es existencial. La monarquía sobrevive gracias a su capacidad de adaptación. Si el Parlamento o el Rey deciden actuar, los Sussex pasarán a ser simplemente el Sr. y la Sra. Mountbatten-Windsor, asegurando su irrelevancia institucional mientras la Corona intenta proteger su mística en el siglo XXI.