Hasta la fecha, no existen informes ni evidencias que respalden la afirmación de que la reina Camila haya sido expulsada del Palacio de Buckingham o que esté en proceso de divorcio del rey Carlos III. Las fuentes consultadas no mencionan tales eventos.

Recientemente, la reina Camila ha enfrentado problemas de salud que la llevaron a cancelar algunos compromisos oficiales. En noviembre de 2024, el Palacio de Buckingham emitió un comunicado informando que la reina sufría una infección en el pecho y que, siguiendo las recomendaciones médicas, debía guardar reposo. Este estado de salud la obligó a ausentarse de eventos programados, generando preocupación entre el público y los medios de comunicación.
A pesar de estas dificultades, no hay indicios de que su relación con el rey Carlos III se haya visto afectada negativamente. La pareja ha mantenido una agenda conjunta en la medida de lo posible, y no se han reportado conflictos que sugieran una separación o divorcio inminente.
Es importante destacar que, en el pasado, la monarquía británica ha enfrentado situaciones de tensión marital. Un ejemplo notable es el matrimonio del rey Jorge IV y Carolina de Brunswick, quienes vivieron separados y estuvieron involucrados en escándalos públicos. Sin embargo, este tipo de situaciones no se han observado en la relación actual entre Carlos III y Camila.
En conclusión, las afirmaciones sobre la expulsión de la reina Camila del Palacio de Buckingham y su divorcio del rey Carlos III carecen de fundamento en la información disponible hasta el momento. La reina ha enfrentado problemas de salud que han afectado su agenda oficial, pero no hay evidencia que sugiera una crisis matrimonial o una ruptura en la pareja real.